
La medicina tradicional se encarga de aplacar los sÃntomas de las enfermedades cuando estas se manifiestan, esperando que de esa forma superemos la enfermedad. En la vereda contraria se encuentra la medicina alternativa, que persigue identificar el origen del problema, desde una perspectiva menos invasiva y de efectos más lentos, pero duraderos. Es más, la medicina alternativa busca enaltecer el bienestar completo de las personas, previniendo la aparición de diversas enfermedades, enfocándose en la salud mental y fÃsicas de las personas.
Desde sus orÃgenes la medicina tradicional se sustenta en una serie de teorÃas, probadas y nacidas en laboratorios en donde todos los factores son cuidadosamente controlados. El problema, según mi perspectiva, se encuentra en que muchas veces, con el pasar del tiempo, estas teorÃas llegan a considerarse más como leyes absolutas, en las cuales debemos creer ciegamente. Durante mi periodo universitario convivà con muchas personas ligadas a la medicina, y entre ellas tenÃa una amiga que estaba desarrollando su tesis de pregrado en uno de los laboratorios de investigación aplicada de la Universidad de Chile, en donde trabajaban buscando una nueva forma de combatir el cáncer a la piel. Mi amiga estaba encargada de llevar a cabo un experimento muy pequeño dentro de la totalidad de la investigación. Durante casi 6 meses de lunes a domingo estuvo trabajando en el mismo experimento sin lograr llegar al resultado esperado, todos los dÃas la veÃa llegar a nuestro departamento agotada y decepcionada porque el experimento no daba con los resultados que su jefe necesitaba. Yo siempre la miraba con cariño e intentaba animarla, pero nunca le dije, tal vez por respeto, que yo creÃa que su experimento no resultaba porque estaba sustentado en teorÃas y no en absolutos.
Mi amiga era una excelente alumna, dedicada y muy cuidadosa. Lo que más presionada la tenia era que en ese momento estaban trabajando apurados, ya que habÃan postulando a fondos que no podÃan perder y sobretodo, peligraba su calificación y su posible contratación. Ya hace años que no nos vemos, pero creo que aún debe estar trabajando en ese laboratorio y probablemente el experimento dio el resultado esperado. Tal vez el problema es que en realidad se estaban enfocando demasiado en una solución y no en la causa. Quizás finalmente el asunto era tener algo que poder comercializar, pero sin fijarse en la verdadera sanación. Es cierto que los medicamentos tienen efectos probados y demostrables en los pacientes. Si me duele la cabeza me tomo la pastilla que me receten y lo más probable es que el dolor desaparezca. Pero, ¿eso es todo? Yo creo que la respuesta es no. La pastilla sólo corto el sÃntoma, pero no atacó la verdadera causa. Los medicamentos actuales hacen todo lo que dice que hacen, pero eso trae otras consecuencias al organismo, que la mayorÃa desconoce o no le toma la importancia suficiente. Muchos tratamientos de la medicina alópata consisten en matar bacterias, extirpar partes, eliminar el malestar, sustituir órganos, pero nunca en realidad estudian, cómo fue que se produjo eso.
Para solucionar el problema todo se resume a predisposición genética, y en el menor de los casos a la responsabilidad de los propios afectados. Si logramos mejorar nuestra propia vida, y nos preocuparnos genuinamente por nuestro cuerpo, sabrÃamos que manteniéndonos saludables, no tendrÃamos porque enfermar. Creo que es el siguiente paso que dará la medicina en el futuro, espero, no muy lejano.
¿Cuál es la verdad? Para mà la verdad es aquella que te ayuda a crecer, la que te libera y la que viene desde tu interior. Por qué la gente se enferma de obesidad, porque básicamente tiene grandes carencias y utiliza la comida como un escape, como forma de llenar ese tremendo vacio interior. O has visto alguna vez un obeso que no sufra de depresión. Todas las enfermedades tienen como origen nuestro interior, nuestras penas, nuestros dolores, nuestros miedos, etc., cualquier sentimiento que ocultamos y termina manifestándose en algo mayor, una enfermedad.
Es por ello creo que cada uno tiene la responsabilidad de cuidar de su salud, no sólo fÃsica, sino que, sobre todo mental. La medicina natural tiene mucho que darnos a este respecto, cuando un médico naturista te entrega una dieta basada fundamentalmente en verduras y frutas, te está dando no sólo una dieta, sino que también, una forma distinta de relacionarte con los alimentos, lo que por ende te obliga a cambiar tus hábitos. Las terapias alternativas son lentas, pero son lentas porque te dan el tiempo para que evoluciones con ella. Todas las personas que han vivido una situación crÃtica debido a una enfermedad grave y han encontrado solución en la medicina alternativa, jamás vuelven atrás y terminan alejándose de la medicina alópata, esto podrÃa ser un indicador de que algo está cambiando, que la sociedad está evolucionando y buscando soluciones sencillas pero profundas.
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